1 dic 2011

Un pueblo llamado Diablo/ La leyenda de Bala Plateada Jhon


Burn by The Cure on Grooveshark 

Existe otra Tierra. Una Tierra paralela que prosigue su vida al margen; girando alrededor de un Sol como el tuyo, rodeada de una atmósfera celeste y limpia y debajo de ella tu otro yo sabe de ti. Es tu negativo, una antimateria curiosa y maligna, un opuesto que espera el cambio. Cuando los neutrinos inconstantes tornan el sentido de giro, una vez cada mil años, los vecinos se tocan hasta tal punto que los del otro lado tiraran de lo más preciado, volátil, intocable, cristalino diamante, aquello que les falta: posiblemente tú alma.



Redvillage despunta en la lejanía al correrse el telón de niebla , al alba, con el retumbe de los lobos en estampida huyendo del sol hasta las cuevas.

El antiguo lugar de juegos de Jhon, cuando los indios y sus brujerías empezaron a borrársele de la cabeza, cuando sin apenas darse cuenta dejó de ser un salvaje elemental para mutar en un troglodita urbano amarrado al arado, de lejos parecía igual que siempre. Destartalado, como si “la Comadre”, el viento de levante en verano , acabara de pasar, pero era noviembre.

Los recuerdos le abomban la cabeza y le parece degustar la zarparrilla agridulce del saloon , cuando se colaba entre las piernas de los rudos vaqueros, después el sermón diario encorsetado en el graznido de cuervo de la señorita Speeling, maestra de párvulos y tarada oficial del pueblo  a partes iguales.

-¿De nuevo en casa Jhon?– el pastor esconde el rostro tras la sombra del sombrero, matojos errantes cruzan las calles buscando el desierto.

-  ¿Por qué no me miras a la cara viejo? No voy a escaparme de la iglesia – Jhon arrastra a Thorpe, el caballo, por las riendas y este relincha avisando de un peligro aún oculto- te clavaron dos balas en el pecho una tarde de hace años ¿Qué haces vivo sobre tus patas de chivo viejo Zacarías? ¿Cómo siguen las cosas por Redvillage?

- ¿Redvillage? Este pueblo se llama Diablo Jhon y estoy vivo como ves, bebiste como animal perdido en el desierto anoche y te lleve a tu choza. Ahora te contemplo con la cara roja y arrugada de un jefe indio ¿ cuantos años has dormido Jhon?¿donde te has despertado?¿quien eres tu ?.
El viento mueve las barbas del predicador, un rayo de sol le cruza la cara y el Bala , inmutable, continua su camino arrastrando a pie a Thorpe por la solitaria calle principal.

-¡Cuídate de la Comadre Jhon, vuelve locas las cabezas, es lo que tiene el verano en Diablo!-Gritó a sus espaldas Zacarías.

-Y tú mírate el pecho, seguro que encuentras un agujero donde meter el dedo. 

El Huchita se abre en canal, una rosa negra, vieja y polvorienta, tras las puertas del oscuro hotel un presagio de fantasmas, espectros, almas siniestras…Carmen.

La mujer le aguarda asomada al ventanal del albergue. Labios pintados de rojo, el cabello oscuro recogido con una cinta grana.

-Sube Juan, te esperaba, anoche bebiste y poco pudiste hacer- la sonrisa de Carmen es mala. Una mezcla de terror, angustia y deseo. Una mueca pintada en porcelana.

-Tú no eres Carmen- les espeta el pistolero desde la calle y el viento sopla con mas fuerza que antes doblando los palos del porche- y voy a subir, no te apures.

-Si no subes pronto él te encontrara Juan, aquí se esta bien – se insinúa la mujer dejando al descubierto sus pechos.

El crujido de la arena hace volverse a Jhon, todo el pueblo se encuentra allí expectante, sonriente. La señora Speeling se sube las gafas y después la falda. Permanece quieta mostrando las piernas como un estatua, impúdica y salvaje. El mesonero se quita la baba de la boca, se come su propia lengua, chorrea sangre que cae al suelo amarillo y lo tiñe de gotas púrpuras llenas de bilis.
Todo es un cuadro degenerado, grosero. Un espejo deformador de realidades se ha hecho con Redvillage. La mañana se torna tarde y pústulas de sangre seca tiñen el Sol oscureciéndolo, matándolo, encerrando cada brazo de luz en una caja negra.

Al fondo sus padres adoptivos se besan, como nunca lo hicieron en su presencia antaño, terminan copulando en la tierra amarilla. El asco le llena la boca y las lagrimas el rostro.

- Ya viene Juan, te la quitará, te dije que subieras y no quisiste- le grita Carmen desde el balcón señalando al final de la calle.

La gente del pueblo se aparta a ambos lados para que él pase. Se recorta una figura tan alta como Jhon, delgada como el Plata, cansino en los andares como el pistolero negro, le cuelgan dos revólveres con grabados indios en las empuñaduras de nácar.

-Amigo – retumba su propia voz en el cuerpo de otro – que se me lleve el diablo por segunda vez si no te parto el alma en dos mitades.

El plata encara su propia faz, es mucho más joven que él y por tanto más hábil y certero, piensa amartillando el arma que al poco cae al suelo de un golpe de bala, un proyectil de plata vieja y quemada.

- Cada mil años esto suele pasar dicen los viejos. Aquí no muere nadie , se llenan de arrugas y vagan con sus carcasas  por entre los vivos , por que no tenemos alma Jhon , somos reflejos ,imágenes ilusorias , cuando nacemos no lloramos , nos quedamos mudos. 

Si tocas el otro revolver esta vez si que tú estarás muerto viejo- amenaza el   doble del Plata- eso te lo puedo asegurar y sabes que soy bueno con el hierro en las manos.

-Yo no hablo como una urraca, eres una mala copia.

- Como tus padres, esos que follan como perros detrás del abrevadero, aquí todos somos malas copias de vosotros.

Las manos del Plata actúan rápido, dispara con la izquierda y su doble lo hace de igual forma, los proyectiles se cruzan y queda pintado de rojo cada lado de las mejillas en los dos rivales. Un rumor demoníaco se escapa de las gargantas de los presentes, la gorda Mae grita histérica y se corta las venas con un cristal color verde.

- ¿Como mataras a uno que no puede morir Jhon?

-No es la primera vez que me lo preguntan, suelo hacer esto para empezar.

La Comadre forma un tifón en ese instante y el Plata queda envuelto en granos de polvo. De la nube escapan dos proyectiles que cortan el aire y se encajan en el brazo de su doble. Corre Jhon por las calles, se retrepa entre las esquinas pero es inútil, el Juan de Diablo le sigue ; las heridas no hicieron mella en él , y dispara ahora salvaje.



Recargar y disparar
Recargar y disparar

Las balas se pierden entre los presentes y algunos caen abatidos pero no mueren, permanecen en suelo lamiendo sus heridas, buscando humanidad en sus cuerpos un atisbo de alma condesciende en la sangre falsa que les mancha las ropas.

Escondido tras un barril de agua para caballos apunta a la nada.

El Juan Diablo se le acerca por la espalda y le agarra del cuello.

Apretar y no soltar
Apretar hasta morir
Absorber le esencia humana 

La Comadre levanta polvo por las esquinas, aúlla embravecido, Zacarías reza una oración.
 A millones de kilómetros el astro fantasma termina su giro de mil años, se despega paulatinamente del planeta madre, durante una mañana de noviembre fueron uno.

 Pero ahora es verano en Diablo y el Juan espectro no termina nunca de apretar el seco cuello de Jhon. Se le escapa la vida por los labios , el resuello se torna ronquido; el espíritu de vida se la marcha por la boca en forma de nube negra que se transmite a su asesino.

 El Judas suele ser útil en estos casos pero apenas tiene fuerzas para sacarlo de su alojamiento en la espalda, el diablo Jhon le quita la vida por segundos.

 De pronto las manos dejan de apretar, los ojos del demonio son blancos como la leche , y Carmen sonríe con el cuchillo en la mano. La punta asoma por entre las costillas de Juan Diablo.

-Márchate Jhon – se pronuncia Carmen lacónica- no pases más por Redvillage, es tu pasado, algo que dejaste atrás hace tanto que ya no forma parte de ti. Vete Juan.

El demonio Jhon no está muerto, tan solo aturdido, se agarra el cuchillo con ambas manos.

-Si, desaparece Jhon, acaba en tu otro mundo lo que no fuiste capaz de terminar en este- a Juan Diablo le cae sangre por los labios.

Al galope Thorpe desanda el camino hasta el desierto. Redvillage se esfuma parsimoniosamente en la madrugada.

26 nov 2011

Tiempo perdido, tiempo ganado.




Algunas cuestiones personales y sobre todo laborales me tuvieron alejado del Pistolero durante un tiempo.

El Bala regresará en breve , el soplido de la bala de plata retumbará en tu oreja antes de que puedas verlo.

Las últimas entregas de Jhon fueron solo un esbozo de lo que le queda por vivir en el Planeta Rojo. Marte puede esperar, prometía el anuncio del siguiente capitulo más abajo en este mismo blog.

Y así será camaradas, dejaré estancando en el tiempo, entre volutas de atmósfera azul verdosa marciana , rodeado de forajidos sanguinarios y belicosos colonos al Plata durante un tiempo corto como la eternidad. Quería comprobar por mi mismo como se desarrollaría la historia en el futuro imprevisible y fijado a la vez del pistolero y el resultado no es mas que prometedor y la acogida, salvo algunas críticas lógicas, muy alentadoras.

Pido disculpas por desatender el blog por este periodo, prometo que seréis recompensados.

Regresamos a 1866, al puro Western para que podais leer lo que dos revólveres pueden hacer según en manos de quien.

En breve: Un pueblo llamado Diablo

27 oct 2011

Los tiempos de Marte. El Cronista / La leyenda de Bala Plateada Jhon

Dibujos de J.A. Acedo


Era muy joven entonces y aún conservaba el nombre que mis padres quisieron ponerme.
Espero que él me resuelva esta cuestión pero hasta el momento se mantiene esquivo al respecto como si esa parte del pasado pegado a mi familia fuese un secreto bochornoso, yo lo considero un honor y una carga.

Añadí una X a mi nombre como garantía de individualidad, el registro del Virreinato así lo confirma. San Luís queda muy lejos , mas allá del desierto rojo y mucho mas lejos de la Isla del Pescador donde termino mis días y escribo estas crónicas , espero que la parca no me visite como dicen los Jabatos ; vestida de rojo montada en un trikete , antes de terminarlas.

Por aquellos tiempos Marte disfrutaba de su independencia, los colonos dejaron de serlo para convertirse en propietarios, pequeños minifundios desperdigados por el continente ecuatorial. Los antiguos capataces disfrutaban de privilegios y la resistencia de entre guerras se lo permitía. El germen de las nuevas ciudades feudos estaba pues creciendo, dentro de poco nadie lo podría parar.

Los capataces y futuros hacendados se servían de la extorsión para el control de los propietarios de tal forma que la emancipación duro poco, pasamos de las manos de las compañías a las de ellos. Las colonias libres escaseaban pero fue en una de ellas cuando Jack entró en mi cabeza.

Nueva Tierra no tendría más de cien familias, el saloon era el sitio natural de reunión, allí no solo se bebía: se celebraban bodas y se rezaba a los dioses, el saloon es registro y ayuntamiento, juzgado y a veces cadalso.

Una bala de plata se metió en mi cabeza destrozándomela, se movía en lentitud y podría jurar que escuchaba cada neurona romperse con el metal.

-Joven Caronte, como el barquero aquel espero que me lleves navegando en tus hojas, que recuerden al Plata en tus escritos, el futuro de la Tierra y su certera muerte.

Me volví buscando no se qué, pues la voz procedía directamente de mi cabeza y lo contemplé por vez primera.
Una figura tan larga como enjuta vestida de negro, el sombrero calado y el olor de hidrogeno en sus botas que ascendía hasta mis narices. El reflejo de la Harley aniversario, una pieza de museo reformada, competía con los rayos de sol que se colaban a su paso por entre las puertas batientes.

No tuve menos que salir fuera del antro, él no estaba por entrar. La atmósfera modificada recreaba volutas multicolores en el ambiente que al pasar por su rostro lo difuminaba. Media calavera se transparentaba en su rostro, se me erizó el cabello.

-¿Quién eres y que quieres?- pregunté intentando aparentar ser un tipo duro de Marte, un buscador de especias, un aventurero; no era nada de eso.

-Necesito un cronista, alguien que transmita información ahora y mas atrás , el campo mórfico resultante estará escrito pues y mi futuro asegurado. Pude parecer difícil de entender, una estrambótica paradoja temporal . Necesito de alguien que cierre el circulo.

Hace mucho de eso, mucho, demasiado , ahora soy viejo y él sigue igual conservado por los herrrantes campos.



Puede que me utilizara, que fuese una herramienta en sus manos. También mi vida cambió desde ese instante.

Recorrí el ecuador de uno a otro lado, conviví con los clanes motoristas, los Mortengos me enseñaron la filosofía de la vida, me enfrenté a las compañías , visité el santuario conocido como Tierra , estuve preso en un agujero de gusano, durante dos años viajé en el tiempo hasta la fecha de su nacimiento : busqué oro en el Yukón , combatí del lado de los confederados , fui colono y militar .

Y al final los misterios se hacen más grandes cada vez que descubro alguna respuesta y ya no me queda tiempo. Me parece oír cada noche el rugido del hidrogeno quemado por el trikete de la de grana.

-Caronte ¿escribirás sobre el legado? – me dijo aquel día sonriendo como solo una calavera puede hacerlo, con los dientes blancos refulgiendo en la atmósfera terraformada.

Todo cambió entonces y el saloon me parecía un templo dorado cuando por fin entramos juntos a beber hasta el amanecer.

Disparos

Disparos

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