5 dic 2010

Nadine es nombre de música / variación entorno al universo Runner .


Aquel sitio continuaba abierto después de todo. Fuera la lluvia acida caía en forma de neblina , oscuras volutas de polución escapaban de las alcantarillas , detritus humanos en descomposición aleados con el verde de la radiación de ciertos productos digeridos por miles de estómagos , descompuestos y vueltos a juntar , traídos de los rojos campos de Chernobil , misceláneos que servían al nuevo hombre .
El sonido electrónico del último vals sintético huía de los vehículos y con la capucha hasta los ojos intentaba escapar de todo eso, oculto en el impermeable el impoluto frac, caminaba ausente y cansino hasta Metropol.
Martín me espera en la puerta, Martín es un clon biónico de Pérez Prado, el cuello almidonado y recto como de tarántula, todos somos viejos conocidos aunque últimamente algunos nuevos se arrastran con sus trajes alquilados, seguidos de un boca a boca marchito penetraban en Metropol con las manos en los bolsillos, aparentando, duplicando nuestra decadencia, imitando el gesto de Bogart al encender el cigarrillo.
Entre palmeras de plástico y neones morados me encierro cada noche y escucho swing. Se nos anunció que ella cantaría uno de estos viernes, Runciter utiliza bien el marketing, la sorpresa nos obliga a guardar expectantes cada semana con la esperanza de ver flotar en el ambiente el terciopelo azul de esa garganta, es el último viernes del mes, tiene que ser hoy o no será.
Martín abandona la puerta de entrada a la voluntad de uno de sus porteros y retoma su papel de maestro de ceremonias, camina muy recto hacia el escenario y la orquesta para de golpe. La atmósfera del local se torna farragosa y espesa, adquiere la apariencia de sueño, las palabras de Pérez apenas se me hacen audibles están cortadas con los rayones de un vinilo antiguo, vaqueteado por el tiempo y aún sonoro donde las silabas se confunden con el rumor de gente, todo lo que veo tiene retazos de ámbar como las fotos antiguas.
-Queridos amigos es grata la espera sabiendo que ella acariciará vuestros oídos, pero por fin está aquí, toda una noche para vosotros...
Y de esta forma Prado continua con la presentación, la voz se vuelve opaca adquiere tonos de gramófono y una nube de confeti cae del techo de manera cadenciosa, miríadas de partículas multicolor forman una nube etérea por la que se adivina el carmín del vestido. Suena la banda con música de año nuevo.
Esa voz modulada en un laboratorio tiene toda la picardía de Haywort y Marylin, pero si aprecias bien puedes ponderar matices de Sade Adu, algo de Winney y mucho de Fitzgerald. Camina entre las mesas de forma ausente, con la renuncia que solo una criatura que se sabe superior puede, no es altiva es su naturaleza, fue creada para dar placer y lo hace maravillosamente, no es de este mundo y nosotros mortales expuestos a su poder no podemos menos que adorarla en silencio.
El barman sabe el momento razonable para decantar la ginebra y lo hace sin esperar mi señal, justo cuando la trompeta de Armstrong rasga con cuidado la seda tupida por el humo de nuestros habanos. Ella roza mi mano que sujeta la copa , acerca su cara a la mía , y un aliento a rosas me inhibe de todo lo que amo y odio : de Metropol ,de la gente , los nuevos , la lluvia , el verano que no llega , mi vida de escapista en un tiempo prestado, de un alma que voló mas allá del sistema acompañando a Maureen a las colonias exteriores , dejando un cuerpo vacío lleno de alcohol blanco , Pérez sonríe desde la esquina .
-Esto es para ti amigo – me susurra al oído una vez que ella deja un rastro granate de seda entre las mesas, a un millón de años luz de mí.
-De verdad te lo agradezco, pero pienso si es necesario, sobre todo viniendo de un biónico como tu.
-¿Qué te hace mas humano que yo Luis? Tú estás muerto, lo digo sin acritud amigo. Me costó sudor y lagrimas traerla y aunque no lo creas en parte lo hice por ti.
-Y por el precio de oro que cobras al medio centenar de personas que llena el local Pérez Martín, no me vengas con cuentos.
Pérez cuando ríe es una caja de sortijas de nácar, muestra todas sus joyas y la señala.
- No seas hereje Luis, la mancillas mentando el dinero en este templo, al fin y al cabo sabes que tu tienes barra libre en el Metro -me replica - y dime ahora si no merece la pena morir por esto.
-Siempre merece morir para un suicida alcohólico como yo, siempre.
-Estamos en Diciembre, sé que no te hace falta excusas para beber, pero esta noche es la mejor de todas para hacerlo sr. Berber, también para "lo otro".
-Lo otro puede esperar, hasta que ella termine.
Pérez me mira entre volutas de ginebra mientras se me derrama el licor entre las comisuras de los labios. Claro, morirme, Luis Bermer siempre espera lo mismo, caer muerto, beber ginebra y morir lo es todo, y no espero nada más que yacer, apurar esta noche hasta que la visión roja se retire.
-"One more kisses Dear ", las parejas se abrazan y yo podría soñar con una cuchilla con la que córtame las venas sino fuera por que en breve ella cantará de nuevo.
One more miss baby, one more kiss Maureen, encerrada en un chip, comida por los gusanos, donde quiera que estés.
-/-
Emitir sonidos con voces prestadas, una síntesis modular que no me es propia por herencia, un código genético impuesto, una cadencia límite con un "HASTA AQUÍ", de todas formas nadie que conozca llega "HASTA AQUÍ" salvo yo. Los contratos me acercan al momento de la liberación, llueven de todas partes y en breve solo quedará de mi una factura en Runciter, si este está dispuesto a liberarme, y entonces el negro abismo me comerá, no quedará nada de mi en la Tierra, mas allá de Orión donde la estrella Betelgeuse se difumina en el calor de una simple cerilla, donde mi voz no signifique un canto hedonista, donde reconvierta en un grito de guerra.
-La actuación ha terminado no espere nada de mi.
-Soy muy amigo de Prado el consiguió esta entrevista – el hombre parece cansado se le vislumbra las ojeras por entre el reflejo eléctrico de su bebida que tiene justo ante los ojos, como si fuera una lupa me observa a través del vaso. El frac que viste es prestado, eso se ve a distancia, seguro que tan solo para entrar en Metropol, se le nota incomodo en el, se estira la pesquera hacia abajo.
-Prado no es humano al igual que yo, no debe tomar en serio nada de lo que venga de su boca, acabe rápido ¿Qué quiere?
-¿Cuánto le queda de contrato con Runciter?, la quiero liberar.
-¿Convertirme en su esclava? , no pienso pasar de unas manos a otras y menos a las suyas.
El hombre apura le bebida transparente, los neones juguetean con el poso del fondo.
-Mire hija, no intente dárselas conmigo de persona con orgullo, desconoce lo que es eso, para empezar, sus emociones son impuestas, se requiere una infancia medianamente feliz salpicada de alguna que otra frustración para que esta cualidad le llene el estomago, usted no tuvo infancia ni obstrucciones, de echo usted no obtuvo nada que su decantador no quisiera.
-¿Le hace sentirse mas hombre decir esas cosas? ¿Las chicas le evitan y necesita una replicante fiel? No estoy en venta, pertenezco a Runciter y dentro de poco a mi misma.
-Nadine, es usted muy interesante para ser una maquina y sabe mover bien el culo mientras canta, pero no es mi tipo, no soy yo quien la quiere – me agarra el brazo, es fuerte- escuche ¿sabe quien es Veta?
-Un mierda, si, escoria – recuerdo a ese hombre, delgado como un suspiro una encarnación de caronte, un esqueleto marchito, un traficante de absenta fluorada, un poderoso, un coleccionista de maniquís, de replicantes. Sus ojos sin pupilas me desgranaban desde la mesa del fondo durante tres noches, tan solo bebía de vez en cuando aquel brebaje verde con la vista fija, acaso un muñeco de cera el coleccionista se torna en un objeto de su propia colección.
-Es el quien la quiere , le hubiera gustado que accediese por voluntad propia , es de esa clase de tíos , no paga por algo que puede conseguir gratis , si no sale bien envía a gente como yo- susurra las palabras , todo en el demuestra abatimiento y cansancio , es pura rutina lo que hace , le costaría tanto matarme como aplastar una cucaracha soy una libélula en las garras de este hombre mantis y mientras suena Armstrong de nuevo me desnudo del alma para abajo dejando por un instante que observe mi interior , que se percate que yo tan solo soy .
-Sus dotes empáticas no me inmutan cariño, podría violarla aquí mismo y no sentiría nada, no intente esos trucos conmigo, tan solo déjese hacer, permita que Veta la posea, le aseguro que disfrutará mucho mas que moviendo esas caderas de plástico de un tugurio a otro.
Hace doscientos años , cuando cantaba , sin querer apenas , parte del espectáculo, posé mi mano en el , y el negro que tanto añoro , el espacio insondable mas allá de las colonias exteriores me llenó , de tal forma que nunca antes me vi envuelta en tanta profundidad añorada , pero eso duró solo un instante mi sentido empático me hizo llorar por él tan solo unos segundos , Maureen , una mujer , una mujer de verdad, quedó encerrada en aquella nave , en un proyectil de plata , y tan pronto como entré en su alma salí de nuevo. Fui uno de ellos por tan solo un instante, pero eso fue hace doscientos años.
-/-
Un bolero taladró nuestros tímpanos .Al principio solo era una brizna de polvo en la frente, la mota se hacía cada vez mas grande hasta convertirse en un punto, las gotas de acido retumbaban en la cristalera a modo de acompañamiento, el tipo continuaba hablando como si tal cosa con el brazo de ella bien apretado y de pronto paró, abrió la boca y entonces el punto era ya todo un boquete por el que se vislumbraba mi cara enfilando el láser.
Lo sujeté por el cuello y lo dejé allí, apoyado en la barra.
-Lo mataste – sentenció Prado a mi vera.
-Si, eso pretendía, y merece que solo tú me sirvas una copa.
Martín Prado avanzó hasta las botellas y agarrando la ginebra la sostuvo en alto como un trofeo, el sicario continuaba su sueño apoyado en la barra, Nadine mantenía los labios abiertos como una fruta rota.
-Runciter no tiene por que saber nada – le dije.
-No puedo escapar, el es mucho mas fuerte que Veta.
No sabía que decir, nos miramos, tocó de nuevo mi mano, y se abrió; su Áurea era marina, el índigo de las maquinas, el azul de un mar digital, de una playa de acero; tan profundo como el cosmos y al mismo tiempo se hizo tan pequeña de tal forma que en la palma de mi mano cabía.
-Hola Maureen.
-Hola cariño, no estoy aquí, lo sabes.
-Ya, hablo solo.
-Te equivocas, estoy en todas partes, estamos en todas partes Luis Bermer, ahora puedes besarme.
Y lo hice, y sentí de nuevo la carne tibia en la mía durante una eternidad hasta que Fitzgerald me trajo de nuevo al mundo real de la mano de mi tocayo Armstrong, la música sonaba, es uno de enero en Metropol y en el resto del Sistema. Nadine se aparto de mi, los labios entreabiertos, esbozando una sonrisa quedó estática.
Pérez terminó de servir la ginebra tan solo transcurrieron un par de segundos.
-Está tiesa Luis, no volverá.
-Estoy acostumbrado a que me dejen Martín, no es la primera vez.
-Acabaste con la mejor voz y la rebelde empática mas buscada del Sistema al mismo tiempo , es una Nexus amigo , yo no debería contarte esto pero ya poco importa , se desconectó ella solita, era una buena noche para "lo otro" al fin y al cabo.
-La vi Pérez Martín, pude besarla.
-¿A Maureen? – Martín no levanta la vista del vaso que acaba de servirme.
-Si.
-¿Sabes? Tengo dos cuerpos de los que deshacerme esta noche, ambos por tu culpa, márchate a casa Luis, y si decides matarte...otra vez, por favor hazlo allí.
-Antes me beberé esta copa Pérez – le dije.
Nadine permanece hermosa en su quietud , levanté el vaso por ella dispuesto a cortarme las muñecas al terminar de engullir la bebida... y un aliento a rosas me inhibe de todo lo que amo y odio : de Metropol ,de la gente , los nuevos , la lluvia , el verano que no llega , mi vida de escapista en un tiempo prestado, de un alma que voló mas allá del sistema acompañando a Maureen a las colonias exteriores , dejando un cuerpo vacío lleno de alcohol blanco...Pérez sonríe desde la esquina y todo comienza de nuevo.

Siempre en Navidad

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Ellos lo conocen y solo abre sus puertas en Diciembre, es un refugio en este mes Santo, en el horizonte la ciudad de los sueños se consume.
Los escorpiones juegan al sol una danza de muerte; aguijones inhiestos esperando un descuido del contrario. La rueda delantera de Fatty , una Harley Davidson Aniversario Fatboy; un ruido encima de un motor, desparrama sus tripas en la arena. El gordo baja de la motocicleta y escupe en el suelo.

- Alguien olvidó apagar el neón esta noche -se pronuncia en voz alta.

“XMAS” reza el letrero que chisporrotea entre cadáveres de moscas demasiado curiosas.
Elvis suena melancólico ,el jukebox desgrana el avatar del chico del tupé :"If Every Day Was Like Christmas Time" todos los días son navidad en la taberna del desierto.

- ¿Cómo te va viejo?- pregunta el camarero manco ,mientras sirve un vaso de bourbon con su única mano .
 -No más de lo de mismo. Siempre Elvis , ¿no suena otra cosa en esa puta maquina?.
-Guarda tus palabras Gordo , respeta mi casa ¿Qué se cuenta Fatty?.
- Esta vieja como tu , como yo , como esta taberna , llena el vaso Mike y deja la botella .

El Gordo se quita la cazadora de cuero y la tripa cae cinturón abajo.Los parroquianos empiezan a llegar y el ambiente se carga con olor a carne quemada y huevos fritos.
El Hell Angel de la mesa cercana levanta un vaso relleno de rojo hacía el Gordo en señal de brindis y sonríe , los colmillos afilados como de gato .

- ¡Salud Hermano!.
 -Púdrete cadáver- le responde el Gordo.
-¿Sabes? Toda esta gente me importa una mierda - El Gordo señala con el vaso a nadie en particular -¡ todos vosotros, Demonios , me importáis una mierda ¿me oís?!
-Tienes una mala mañana viejo , cálmate - Mike mira de uno a otro lado.
-¿Esto es lo que se espera de  las almas perdidas? Un montón de idiotas tomando café y bacón humano.No puedo competir con vosotros . Sangre , crímenes , jóvenes suicidas , venas rotas y oscuridad ; es lo que se demanda .Son “ellos” los que de verdad me importan poco  , los de afuera , los que se dejan la pasta en el casino y mueren de sobredosis. Para esos cretinos no soy mas que un anuncio .
El nombre de este sitio es una jodida parodia ¿verdad Mike? el viejo del trineo se emborracha en un taberna llena de Demonios.

  El Gordo mira tras el cristal , chasquea los dedos y copos de nieve tiñen de blanco el asiento de Fatty .

- Sabréis de mi hijos de puta - piensa en voz alta - aunque tenga que atragantaros con vuestros propios regalos . "If Every Day Was Like Christmas Time " rezareis para que eso no acurra.

4 dic 2010

Lunes

 Esta época del año es un prolongado verano que pierde fuerza serenamente, un guerrero derrotado que vuelve a casa pero que aún se ve capaz de partir en dos a su enemigo de un mandoble de espada. El último cintarazo del guerrero quedó en un fin de semana en mangas cortas, este lunes en vísperas de noviembre el invierno se adueña definitivamente de las calles. 
Petronio baja las escaleras acurrucado en un abrigo negro, en su día libre. Es neblinoso todo lo que contempla, las personas se difuminan a su alrededor. Observa su figura en los escaparates, enjuta y seca, pálido el rostro, mira hacia el astro Rey buscando un refugio y sabe que no es suficiente.
Alejado del demonio nicotina desde hace años, ahora las pipas de girasol hacen de sustituto de tan tremenda droga, a la que los de mi clan somos acérrimos.

El pequeño puestecillo hace esquina.
Los asiáticos odian las esquinas, dicen que siempre detrás de una de ellas las almas maléficas se ocultan para comerte el corazón, no recuerdo esquina alguna en la Gran Muralla.
Son las doce del mediodía y las calles están vacías, lejos del ajetreo del centro urbano el arrabal es una isla. Petronio se acerca por el oscuro portalillo donde hiberna desde hace años el vendedor.
-Buenos días, un paquete de pipas por favor.
El kiosquero no levanta la cabeza del periódico que parece estudiar más que leer, se oyen gritar a los niños del colegio cercano.
 El tiempo se detiene y el frió cada vez es mas intenso, una ráfaga de aire helado traspasa el abrigo de Petronio congelándole las costillas.
Después de una eternidad el vendedor levanta la cabeza. Es un rostro de cine mudo, peinado hacia atrás con fijador, embutido en una chaqueta roída con cierto porte elegante de todas formas.
¿Que quiere de mi este hombre? – Cavila Petronio- ¿por qué no me habla? le he pedido algo muy concreto, pensará que no tengo dinero para pagar un triste paquete de pipas de girasol.
 Los labios sen abren en un sobrehumano esfuerzo por despegarse y pequeñas tiritas de carne seca se desprenden de ellos, hace mucho que esos belfos permanecen cosidos.
-¿Con sal o sin sal?
-Sin sal amigo, solo pipas de girasol.
-Otro día más.
-Si, otro más.
 Los adultos son hienas, solo se acercaban aquí a comprar tabaco cuando la ley lo permitía y ahora pipas de girasol, no saben como, no lo saben, invaden el mundo infantil con sus bigotes, barbas, pechos y drogas...merecen morir todos.
Bajo la pequeña mesa de camilla con la que tapa sus piernas del relente un afilado estilete espera a quien no sepa pedir, los chiquillos del barrio demandan exactamente, le solicitan al vendedor lo que quieren no hace falta que este mueva su laringe para nada. Esas pequeñas criaturas de Dios que hacen que Boris se gane la vida. Con el rabillo del ojo Petronio capta el movimiento del viejo, la zarpa nudosa de la mano izquierda del vendedor está dispuesta a sujetarlo por el cuello, la derecha muestra las venas azules y moradas de la tensión que ejerce sobre el puñal que encara su yugular.
Petronio se vuelve a tiempo, un leve toque con su mano y el kiosquero cae fulminado al suelo.
La escasa energía que alimenta su cuerpo es absorbida en el acto.
Petronio se marcha de forma apresurada...una voz se deja oír y hace que pare de golpe su rápido caminar.
-¡Idiota! ¿Entre hermanos nos vamos a pelear?
Se carcajea Boris mientras intenta levantarse con el cuchillo en la mano. La campana suena es la hora del recreo y los niños saldrán de nuevo a comprarle golosinas, algunos llegaran a casa mas cansados que de costumbre, otros no volverán jamás.
 Nuestros primos de la noche nada pueden con nosotros. Somos pocos y a veces, una entre cien, dos de los nuestros concuerdan. Cuando un lunes de mañana, con el sol en lo más alto...

Disparos

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